Cuando la radio mexicana estaba en su época de oro, hace más de 70 años, en la estación  XEW se escuchó por primera vez el canto del grillo más famoso de México: Francisco Gabilondo Soler.

Cri-Crí, el grillo cantor, como se hacía llamar el músico veracruzano deleitó a niños con historias fantásticas sobre animales y otros personajes, musicalizadas por el piano y el violín del maestro Alfredo Núñez de Borbón, detalló en un comunicado Conaculta.

Durante 27 años, el compositor dio vida a casi 300 personajes a través de 228 composiciones, en aquella emisión que reunía a niños y sus padres alrededor de la radio los domingos por la noche, composiciones que han permanecido latentes en el imaginario mexicano y de algunos países de América Latina por varias generaciones.

En 1961, el veracruzano se retiró pero no sin antes, dejar un legado de canciones como El ratón vaquero, Baile de los muñecos, Caminito de la escuela, El comal y la ollaMarcha de las letras, La patita, La muñeca fea, Negrito sandía, entre otras, que han sido interpretadas por grandes voces como la del tenor español Plácido Domingo.

El 14 de diciembre de 1990, Francisco Gabilondo Soler falleció en el Estado de México, y algo que se le distinguía especialmente es que admiraba profundamente las obras de Hans Christian Andersen, Julio Verne y Emilio Salgari, en las cuales encontró inspiración para sus composiciones.

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

En esta página apreciamos la libre expresión, sin embargo, nos reservamos el derecho de eliminar comentarios que contengan: ataques personales, lenguaje obsceno, amenazas, muestras de violencia, y spam. Las opiniones vertidas aquí son responsabilidad de los usuarios y no reflejan la política editorial, ni la opinión personal de ningún agente de comunicación.